domingo 1 de marzo de 2009
El Antiguo Egipto
Pirámide de Jafra y la Gran Esfinge de Giza.
La civilización egipcia se desarrolló durante más de 3000 años. Comenzó con la unificación de varias ciudades del valle del Nilo, alrededor de 3150 a. C., y se da convencionalmente por terminado en 31 a. C., cuando el imperio romano conquistó y absorbió el Egipto ptolemaico, que desaparece como estado. Este acontecimiento no representó el primer período de dominación extranjera, pero fue el que condujo a una transformación gradual en la vida política y religiosa del valle del Nilo, marcando el final del desarrollo independiente de su cultura. Su identidad cultural había comenzado a diluirse paulatinamente tras las conquistas de los reyes de Babilonia (siglo VI a. C.) y Macedonia (siglo IV a. C.), desapareciendo su religión con la llegada del cristianismo, en la época de Justiniano I, cuando en 535 fue prohibido el culto a la diosa Isis, en el templo de File.
Egipto tiene una combinación única de características geográficas, situada en África nororiental y confinada por Libia, Sudán, el mar Rojo y el mar Mediterráneo. El Nilo fue la clave para el éxito de la civilización egipcia: el légamo fértil depositado a lo largo de los bancos del Nilo tras las inundaciones anuales significó para los egipcios el practicar una forma de agricultura menos laboriosa que en otras zonas, liberando a la población para dedicar más tiempo y recursos al desarrollo cultural, tecnológico y artístico.
La vida se ordenaba entorno al desarrollo de un sistema de escritura y de una literatura independientes, así como en un cuidado control estatal sobre los recursos naturales y humanos, caracterizado sobre todo de la irrigación del fértil valle del Nilo y la explotación minera del valle y de las regiones desérticas circundantes, la organización de proyectos colectivos, el comercio con las regiones vecinas de África del este y central y con las del mediterráneo oriental y finalmente, por empresas militares que mantuvieron una hegemonía imperial y la dominación territorial de civilizaciones vecinas en diversos períodos. La motivación y la organización de estas actividades dependía de una élite sociopolítica y económica que alcanzó consenso social por medio de un sistema basado en creencias religiosas, bajo la dirección del Faraón un personaje semi-divino, generalmente masculino, perteneciente a una sucesión de dinastías, no siempre del mismo linaje.
Islas de Pascua
Según la tradición oral, el pueblo Rapanui habría llegado a esta isla desde una mítica isla llamada Hiva (aunque habrían llegado desde la Polinesia, según la arqueología y otras disciplinas científicas); y su primer "ariki" (rey) habría sido Hotu Matu'a hacia el siglo IV de nuestra era.
Además de la más difundida y aceptada historia (apoyada por la arqueología, la tradición oral y la genética), existen teorías alternativas del origen de su población, siendo las más conocida del arqueólogo noruego Thor Heyerdahl quien sostiene que la población de la Isla de Pascua procede de culturas preincaicas de América del Sur.
El historiador peruano José Antonio del Busto postula que el inca Túpac Yupanqui habría hecho una expedición a Oceanía visitando a los naturales de la región. La hipótesis parte de la narración de los cronistas españoles como Pedro Sarmiento de Gamboa quien recoge los relatos sobre una expedición realizada por el príncipe inca Túpac Yupanqui a unas islas denominadas Auachumbi y Ninachumbi. Esta narración dio origen para la formulación de una teoría sobre que esas dos islas serían Mangareva y Rapa Nui, basándose en treinta pruebas que considera haber descubierto en diversas leyendas rapanuis que los relacionarían con los incas.
La sociedad rapanui, gobernada por el ariki, con ascendencia directa de los dioses, estaba dividida en tribus y con clases muy estratificadas. Cada tribu ocupaba una zona, siempre con franja costera. La mayor parte de la población vivía hacia el interior, junto a las áreas de cultivo. En el litoral establecían centros religiosos, políticos y ceremoniales (Anakena, Akahanga) y adoraban a los ancestros casi deificados representados por los moáis. Todavía no se sabe cómo se realizó la construcción y desplazamiento de aquellas esculturas, de las que existen cerca de un millar.
Se estima que la población de Rapa Nui, sufrió una crisis de sobrepoblación en los siglos XVII y XVIII, lo que pudo haber provocado guerras entre las tribus, con la consiguiente destrucción de los altares ceremoniales y el abandono de las canteras en que se tallaban los moáis. Los nativos comenzaron a vivir en cuevas y debieron de padecer periódicamente la escasez de alimentos. Surge un nuevo ceremonial, del Tangata manu (Hombre-pájaro), quien primero recogía el primer huevo de manu tara (el gaviotín pascuense) y era líder por un año.
Moái en Ahu Tahai.
Poco se conoce de las tradiciones y costumbres rapanuis, básicamente por los relatos de las diferentes expediciones realizadas en el pasado; el documento más antiguo corresponde a Roggeveen. Más adelante Rapa Nui fue visitada por varios europeos, entre los que se cuentan Cook y La Perousse, convirtiéndose en un punto de recalada hacia Oceanía. Referente a otras expediciones realizadas posteriormente, especialmente dura para los isleños fue la visita de esclavistas de diversas nacionalidades que partieron del puerto de El Callao.[5] Entre 1859 y 1863, unos veinte barcos se llevaron alrededor de 2.000 isleños a trabajar como esclavos a las haciendas de Perú, matando a gran número de los que no pudieron llevarse. El exterminio de la clase sacerdotal significó una enorme pérdida; entre otras cosas, la única escritura de la Polinesia (rongo rongo) quedó inexplicada desde entonces. Las epidemias de tuberculosis y viruela, y la partida de unos 250 isleños con los misioneros católicos a Tahiti, redujeron la población a un mínimo de 110 personas, en 1877.
Poco tiempo después, por medio de negociaciones del capitán de la Armada de Chile Policarpo Toro, se realizó la compra de terrenos en la isla a petición del Obispo de Valparaíso, dueño de 600 hectáreas, junto a los hermanos Salmon, Dutrou-Bornier y John Brander, de Tahiti; esto a pesar de que, según la tradición, las tierras no se podían vender.
Luego, el 9 de septiembre de 1888, Chile consiguió la firma de un tratado con los nativos, representados por Atamu Tekena. Se redactó el documento español y otro en rapanui mezclado con tahitiano. El texto en español habla de cesión de soberanía a Chile, reservando al mismo tiempo, para los jefes que concurrieron al acuerdo, los títulos de que estaban investidos y que gozaban en ese momento, sin hacer alusión a la propiedad de la tierra. A su vez, el texto en rapanui mezclado con tahitiano no habla de cesión de tierras y usa el concepto de "mau te hoa kona" (traducido como "amigo del lugar", que estaría relacionado con una anterior solicitud de protectorado francés) y además indica "ia i haka tika i ta ite runga, iraro ina he kainga kai ta" (traducido como "escribir sobre lo de arriba, lo de abajo no se escribe aquí", señalando lo que se encuentra en la superficie del terreno). La tradición oral rapanui indica que el rey Atamu Tekena tomó un trozo de pasto con tierra, entregándole el pasto a los emisarios chilenos, quedándose con la tierra (la antropóloga Paloma Hucke interpreta que con ese acto se otorgaba la soberanía a Chile, pero se reservaba el derecho sobre sus tierras); asimismo, ante un ofrecimiento de Policarpo Toro de un saco con monedas, el rey lo rechazó diciendo "[...] lleva tu plata, que yo, ni ningún kanaka, hemos vendido terreno alguno [...]". Días más tarde, al izar Pedro Pablo Toro la bandera chilena en la isla, el rey le dijo "Al levantar tu bandera no quedas dueño de la isla porque nada hemos vendido: sabemos que el señor Obispo puso a la Isla bajo el protectorado de Chile, pero no se ha vendido nada".
Sin embargo, los isleños siguieron encerrados en la isla, de la que no podían salir; sin derechos de ciudadanía hasta 1966, se vieron desprovistos de sus tierras, administradas por los mismos extranjeros y por la Armada de Chile, que sólo comenzaron a devolverse a finales del siglo XX
jueves 12 de febrero de 2009
Otro!
Veamos el mundo diferente, no veamos lo que es política lo que nos tiene amarrados a una vida de maquinas que siempre tenemos que hacer lo mismo, que siempre tenemos que hacer lo que alguien más hizo porque todos saben que es "lo correcto" dejemos atrás todo aquello que no nos deja ser como en realidad queremos ser, todo aquello que ha marcado a cada persona y ahora es tan común que es lo "normal" dejemos esos sueños que siguen lo que alguien más hizo, dejemos esperanzas que alguien más trato de hacer, dejemos lo que nos tiene encerrados en este mundo real y cruel, dejémoslo todo y díganme como seria nuestra vida, como seria nuestro mundo, nuestro alrededor?
Airon Boot
Airon Boot
Prologo:
Mi historia como muchas empieza de la manera mas clara para poder hacer que ustedes me entiendan de lo mejor y así no perderse un solo detalle, mi nombre como ya todos lo conocen es Airon Boot, felizmente casado con el amor de mi vida Lucy Masco de Boot, ¿que como fue que conocí y me case con Lucy? Bueno pues debo decirles que la historia no es nada corta, la historia de mi romance con Lucy también trae una gran aventura que tuve hace ya mucho pero mucho tiempo,
Todo empezó hace ya 85 años cuando yo tenia 19 años de edad, una noche de carnaval logre ver entre la multitud a una señorita de rizos color castaño, con unos ojos tan bellos como dos diamantes brillando a la luz de la luna, que jamás había visto en el lugar y corriendo llegue con Karet y Luther quienes eran mis mejores amigos en ese entonces y les pregunte sobre aquella linda jovencita que había visto y ellos sin pensarlo dos veces echaron a reír sin parar, hasta que por fin se calmaron me dijeron que era la hija de nada mas y nada menos que el gran elfo Lord Jeryn Masco el gran patriarca de todo el país el cual fue el primer semielfo que puso los pies en este lugar y quien fue el fundador de todo lo que hay hoy en día aquí en estas tierras, y de ahí su nombre Tierras Masco, dejándome boquiabierto el comentario que me dieron mis amigos y al seguirlo me dijeron que ella jamás se fijaría en un campesino de las tierras de Villa Selly, lo cual me hice de la vista gorda y me apresure a acercarme a esta hermosa chica a la que me había enamorado tan profundamente con solo la primera vez que la había visto en mi vida, lamentablemente ella estuvo toda la velada al lado de sus padres quienes los cuidaban enormes Ents de la zona.
Conforme pasaron los días estuve averiguando sobre ella, que hacia, que le gustaba, adonde iba, sí estudiaba, etc. Absolutamente de todo, luego de un par de semanas iba yo paseando por el rió Laken en el bosque Lordaeron comiendo una de las deliciosas manzanas del lugar sin mas divise frente a mi a esta bella chica que había visto en el carnaval, lo cual vi como una señal de que debía hablar con ella y lo primero que le dije fue la extraña frase: “¿Quieres manzana?” lo cual hizo que ella sonriera calurosamente y eso hizo que yo me sintiera en el cielo, y respondiéndome tímidamente me dijo que ella ya tenia su manzana que gracias, pero seria un gusto que la acompañara en su paseo, lo cual hizo que me elevara a las nubes, cuando íbamos caminando a través de los enormes árboles la fui conociendo mas, me dijo que se llamaba Lucy y que le encantaba pasear por el bosque ya que era el único lugar donde los gatos monteses la dejaban en paz, luego de pasar un largo tiempo hablando y riendo de las cosas que nos han pasado sin darnos cuenta ya eran altas horas de la noche para que ella todavía estuviera afuera y lo mas seguro es que todo el lugar la estuviera buscando así que sin mas le propuse que yo la acompañaba a su casa y ella agradecida acepto, cuando llegamos a su enorme hogar, nos recibieron los gatos monteses muy molestos llevándola a ella hacia adentro y a mí dejándome afuera, dándome la vuelta para regresar desilusionado por el hecho de que no quede en juntarme con ella de nuevo oí desde lejos su dulce voz que me dijo, “me divertí esta noche, gracias, espero encontrarte en el bosque mañana,” sin pensarlo le conteste “sin duda estaré ahí” y así fue como termino la velada, contentísimo pase por todo el lugar dando saltos de alegría corriendo por todos lados, yendo de arriba abajo metiéndome por todos lados y molestando a los vecinos que seguramente estaban descansando, entre a mi casa muy sigilosamente para que mis padres no me descubrieran y entre a mi habitación donde logre dormir horas después ya que la emoción de que mañana la volvería a ver no me dejaba dormir,
A la mañana siguiente desperté de un brinco en mi cama donde luego me levante dándole buenos días a todo el mundo, salí a mis que haceres de diario, a trabajar la tierra, a cuidar el rebaño, etc. Cuando sé acercaba la hora para mi encuentro con Lucy, corrí a mi casa donde me vestí lo mejor que pude y despidiéndome de mi padre y mi madre que se encontraban en un bacón a la luz de la luna, salí pasando por cada lugar donde pude encontrar rosas preciosas y bellas flores para dárselas a Lucy, cuando llegue al mismo lugar donde la vi el día anterior, no había nadie, lo cual no me preocupo por el hecho de que el bosque era enorme y yo con la emoción debí llegar demasiado temprano, luego de sentarme y dejar que pasaran los minutos y seguido las horas, me levante triste ya que ella no había llegado así que regrese a mi casa donde todos me saludaron así como yo los salude el día anterior pero mis respuestas delataban mi estado de animo, entre a mi casa y sin mas me dirigí a mi cama donde me dormí pensando en que porque Lucy no se había presentado,
Al siguiente día no espere que diera medio día para ir a visitar a Lucy a su mansión, luego de subir en mas de 5 carretas diferentes para que me pudieran dejar cerca de la casa, llegue al enorme portón donde ingenuamente llame, al instante me atendió un gato tan grande que me sentía como un niño recién nacido en los brazos de su padre, en fin, pregunte muy educadamente si se me hacia posible hablar con Lucy, lo cual hizo que el enorme gato se riera y luego cerrarme la puerta en la cara, enojado volví a llamar donde salió de nuevo el gato y le volví a preguntar si se me hacia posible hablar con Lucy, este ya enfadado me dijo que no y que no regresara porque la respuesta siempre iba a ser que no y de nuevo me cerro la puerta en el rostro, muy frustrado volví a llamar a la puerta donde ya el gato salió con su espada en la mano y diciéndome que no quería causarme problemas y que me fuera, en esa situación no tuve mas que regresar con el rabo entre las piernas, cuando cerraron la puerta y yo ya me había dado la vuelta, oí un “¡pss!” Que rápidamente llamo mi atención y era la preciosa de Lucy en un balcón, donde me dijo con señas que nos juntáramos detrás del palacio, llegue a sentarme en un tronco que se encontraba en el lugar a esperar, cuando salió me tomo de la mano y corrimos hacia una pradera que se encontraba cerca, y fue ahí donde me explico que su padre le prohibió verme otra vez y que ya no podía salir del palacio si no era con un gato o con una moza, triste me contó que tuvo que dejar los estudios y que su vida se había convertido en un infierno desde hace ya tiempo ya que su padre no la dejaba hacer absolutamente nada y que la única que la entendía era su madre pero ella no podía hacer nada contra la voluntad de Lord Jeryn, calmándola y dándole palabras de apoyo y dejando ver el gran amor que sentía por ella, cuando en aquella pradera bañada por la luz de la luna que se veía verdaderamente hermosa, me acerque a Lucy tomando su mano y acariciando su rostro viéndola directamente a sus lindos ojos que brillaban tanto como la luz de aquella luna, nos besamos sentados en aquel tronco en medio de la pradera donde parecía que las estrellas habían bajado para estar alrededor de nosotros, nunca olvidare ese beso tan significativo para Lucy y para mi ya que ahí los dos entendimos que los dos éramos el amor de la vida de cada uno, pero como todo los buenos momentos son los que mas aprisa terminan, cuando de repente escuchamos los pasos y la voz de unos de los gatos que la cuidan, rápidamente me despedí de ella dándole un beso y diciéndole que nos volviéramos a ver en el mismo lugar a la misma hora y ella contenta me afirmo que si levantándose y yo huyendo de aquel lugar donde pase uno de los momentos mas felices de mi vida,
Y así pasaron las semanas, los meses, etc. viéndonos a escondidas ya que el padre de Lucy no estaba de acuerdo con que yo la fuese a buscar, un día normal como todos estaba sentado en el pórtico de mi casa cuando muy agotados llegaron Karet y Luther conmigo, cuando lograron recuperar el aliento me informaron de que una tal Lady Aribeth Tylmarande había llegado al palacio de Lord Jeryn a buscar nuevos reclutas para una importante misión y que ya empezaron a reclutar a los mas jóvenes, lo cual me estremeció y me puso pálido ya que no quería alejarme de Villa Selly por el hecho de que no me quería separar de Lucy, al momento de que llegaron conmigo Karet y Luther, se nos acercaron unos hombres grandes y fuertes y nos examinaron de pies a cabeza y pensando bien nos tomaron a la fuerza subiéndonos en una carreta, lo cual lo primero que pensé fue en Lucy y llegando al palacio nos bajaron bruscamente donde habían almenos otros 15 jóvenes de mi edad formados en fila y frente a ellos había un hombre grande y fuerte con una espada de almenos metro y medio de larga y otros soldados del mismo uniforme entregando una espada y un escudo a todos, cuando por fin pude distinguir a Lady Aribeth que pasaba examinando a cada uno de los jóvenes que se encontraban en la fila, cuando me forme en medio de la fila, paso frente a mi y se me quedo viendo de pies a cabeza y asombrada me tomo del hombro y dijo en voz alta “¡lo encontré!” Cuando dijo eso creí que Lord Jeryn había mandado a esta paladina a asesinarme, cuando me separaron de la fila de jóvenes me di cuenta que solo yo me quede de los 20 o 25 que habían, cuando me llevaron al palacio donde jamás había entrado me sentaron en una sala que había donde llego Lucy a mi lado llorando de tristeza y abrazándome me susurro en el oído que no quería que me fuera, en cuanto la consolaba abrazándola fuertemente logre escuchar en una habitación que había al lado una platica verdaderamente extraña que decía así:
-Aribeth no puede ser que de los 25 jóvenes que trajeron tus hombres hayas escogido al menos indicado para tu misión-
-No! Jeryn no es el menos indicado, al contrario es exactamente como la vidente me lo describió, recuerdo bien lo que me dijo “ve a las tierras Masco y busca al joven que veas que se refleje exactamente en ti y ten cuidado con las cizañas de los demás” y así fue como lo hice y no me arrepiento en lo absoluto de haberlo escogido y ahora si me permites iré a conocer a mi futuro héroe-.
Acercándose hacia mi con una pintoresca sonrisa me pregunto que cual era mi nombre y yo nervioso le conteste Airon Boot, dándome la mano apretándola fuertemente dándose cuenta que Lucy estaba llorando sin parar, le dijo que no se preocupara por nada que yo iba a estar en buenas manos, invitándome a la sala principal del palacio me contó que en Noyvern habían ocurrido acontecimientos de gran magnitud ya que se había propagado una plaga apodada Muerte Aullante la cual la obligo a buscar a un joven capaz de confrontarse con lo que estaba ocurriendo aya, en todo el tiempo en que Lady Aribeth me contaba los detalles de esta dicha plaga, Lucy jamás soltó mi mano ya que no estaba contenta con todo lo que nos contaba, yo muy avergonzado le dije a Lady Aribeth que yo solamente era un campesino de la Villa que no tenia ningún conocimiento acerca de armas y el arte de la lucha, poniéndose de pie me dijo que no me preocupara que haya me esperaban los mejores instructores que con gusto me enseñaran lo que necesito saber acerca de el tema de la guerra; Cuando tuve la oportunidad le pregunte a Lady Aribeth que luego que la ayudara con la plaga de Noyvern podía regresar a Villa Selly y ella muy contenta me aseguro que sí.
Cuando por fin pude estar a solas con Lucy estuvimos hablando de que su familia tenia planeado viajar hacia Puerto Final que esta ubicado al sureste de Tierras Masco ya que Lord Jeryn tenia unos asuntos importantes que terminar y que ahora que salió este problema de la plaga no podía arriesgar negocios que tenia en el lugar, así que tomando sus dos manos entre las mías le prometí a Lucy que cuando terminara con el problema de la plaga en Noyvern llegaría a buscarla a Puerto Final y así poder regresar a Villa Selly donde nos podríamos casar y poder estar siempre juntos, Lucy llorando me obligo que lo prometiera y que ella me iba a esperar el tiempo que fuera necesario en Puerto Final para que pudiéramos viajar luego de regreso acá, dándome un abrazo y colocándome un collar que siempre llevaba me dijo que con el siempre iba a estar conmigo, llorando y diciéndome lo mucho que me amaba y a la vez yo también diciéndole que la iba a extrañar muchísimo, me vio a los ojos y me dio un beso y al instante se dio la vuelta llorando y se fue con sus padres quienes ya habían desocupado el palacio y habían dejado a Ritun Lumber a encargarse de todo lo necesario en Tierras Masco,
Lady Aribeth me dio unas horas para que pudiese ir a traer lo que necesitara y a despedirme de mis padres los cuales llorando me rogaron que regresara sano y salvo a Villa Selly donde también estaban Karet y Luther que me desearon buena suerte y despidiéndome de un abrazo me monte a la carreta donde nos dirigimos a Noyvern.
Luego de un largo viaje de un par de días pude conocer lugares que jamás había oído hablar de ellos, donde pude conocer mucho mejor a Lady Aribeth que se mostraba muy contenta de tenerme a su lado, hasta que por fin llegamos a la ciudad de Noyvern, todo era impresionante ya que todo el lugar tenia enormes construcciones donde el palacio de Lord Jeryn se quedaba como choza a comparación de los enormes castillos de los nobles de Noyvern.


